
Si eres de las mujeres que no toleran el punto de vista de esa corriente teórica llamada feminismo y que en cualquier lugar tiene existencia propia y diversa. Te sugiero que no leas este escrito porque no te servirá de nada, aunque se lea muy tajante pero así podría ser para ti.
El feminismo es una teoría escrita por mujeres desde antes de los años sesentas-con Simón de Beauvoir en Francia, aquí en México Griselda Álvarez - que comenzó a tener una fuerza representativa e importante y que tuvo que luchar doblemente por las costumbres patriarcales de esa época, para establecerse como tal.
Es a partir de entonces que la mujer se abre caminos en el ámbito social de manera más significativa y que se atreve a salir de su casa después de ocuparse de un estatus de doméstica como parte de su vida común, para convertirse en estudiante, profesionista y como empleada en varios campos de trabajo.
El feminismo no excluye a los varones, esta corriente ha evolucionado y algunos hombres-muy pocos-se consideran feministas, pues así como se ha estudiado la situación de la condición social de la mujer, también se ha estudiado la del hombre, y al mismo tiempo la cultura machista que nos incluye a ambos sexos dentro de una sociedad.
El derecho es un poder facultad o recurso, reconocido por la sociedad y es necesario para vivir con dignidad, justicia y paz. Los derechos nacen con nosotras, con nuestro cuerpo, no importa el sexo, si somos indígenas, católicas o protestantes, ricas, pobres, chicas o grandes, solteras, casadas, nuestra preferencia sexual o si somos personas con capacidades diferentes.
Todas y todos somos responsables de respetar y cuidar que se cumplan los derechos.
Aprender a darnos valor y valorarnos, saber que como personas somos importantes y tenemos derechos y por eso podemos reclamarlos y defenderlos sin importar nuestras diferencias es lo que contiene el ejercicio de un derecho en las personas.
El derecho a decidir es el derecho a la libertad, a la capacidad de escoger qué hacemos y qué no, con nuestras vidas y con nuestro cuerpo.
Aunque los derechos son reconocidos, sabemos que existe discriminación de género y esta situación impide o limita que las mujeres tengan acceso pleno a los mismos. Por eso se han establecido algunos derechos específicos para las mujeres y se han promovido medidas de equidad o acciones afirmativas que proponen dar ventajas a las mujeres para superar las desigualdades y así puedan acceder a ellos.
Todas las mujeres tenemos derecho a:
Los derechos sexuales y reproductivos han sido reconocidos en las constituciones y normas legales de los países latinoamericanos en las que esta incluido México y son un cumplimiento obligatorio.
Estoy segura que algunas personas se van a preguntar ¿y donde están los derechos de los hombres? Pero ese seria otro tema aparte.
Estos son nuestros derechos y se pueden ejercer si tú quieres y tienes valor para vivir con dignidad. ¿Te atreves?
El feminismo es una teoría escrita por mujeres desde antes de los años sesentas-con Simón de Beauvoir en Francia, aquí en México Griselda Álvarez - que comenzó a tener una fuerza representativa e importante y que tuvo que luchar doblemente por las costumbres patriarcales de esa época, para establecerse como tal.
Es a partir de entonces que la mujer se abre caminos en el ámbito social de manera más significativa y que se atreve a salir de su casa después de ocuparse de un estatus de doméstica como parte de su vida común, para convertirse en estudiante, profesionista y como empleada en varios campos de trabajo.
El feminismo no excluye a los varones, esta corriente ha evolucionado y algunos hombres-muy pocos-se consideran feministas, pues así como se ha estudiado la situación de la condición social de la mujer, también se ha estudiado la del hombre, y al mismo tiempo la cultura machista que nos incluye a ambos sexos dentro de una sociedad.
El derecho es un poder facultad o recurso, reconocido por la sociedad y es necesario para vivir con dignidad, justicia y paz. Los derechos nacen con nosotras, con nuestro cuerpo, no importa el sexo, si somos indígenas, católicas o protestantes, ricas, pobres, chicas o grandes, solteras, casadas, nuestra preferencia sexual o si somos personas con capacidades diferentes.
Todas y todos somos responsables de respetar y cuidar que se cumplan los derechos.
Aprender a darnos valor y valorarnos, saber que como personas somos importantes y tenemos derechos y por eso podemos reclamarlos y defenderlos sin importar nuestras diferencias es lo que contiene el ejercicio de un derecho en las personas.
El derecho a decidir es el derecho a la libertad, a la capacidad de escoger qué hacemos y qué no, con nuestras vidas y con nuestro cuerpo.
Aunque los derechos son reconocidos, sabemos que existe discriminación de género y esta situación impide o limita que las mujeres tengan acceso pleno a los mismos. Por eso se han establecido algunos derechos específicos para las mujeres y se han promovido medidas de equidad o acciones afirmativas que proponen dar ventajas a las mujeres para superar las desigualdades y así puedan acceder a ellos.
Todas las mujeres tenemos derecho a:
- A recibir un salario igual al de un hombre por hacer el mismo trabajo.
- A solicitar cualquier empleo, no sólo un "trabajo para mujeres".
- A ejercer la profesión que elija para desarrollarme en el campo de trabajo (médica, abogada, pastora, jueza o legisladora, investigadora, mecánica, diseñadora industrial, matemática, astrónoma, etc.)
- A practicar un deporte profesionalmente.
- A no ser acosada por un jefe o compañeros en el medio laboral, mientras desempeñas una profesión.
- A usar la ropa que mejor te guste o te haga sentir comoda, sin complacer a otros.
- Si estas ante un juicio, a que se te permita testificar en tu propia defensa.
- Tienes derecho a tu propio salario soltera o aun si estás casada o hay un hombre en tu familia.
- A obtener la custodia de tus hijas e hijos tras un divorcio o una separación.
- A tener voz en cómo criar y cuidar a tus hijas e hijos en lugar de que les controle completamente tu esposo o su padre.
- Tienes derecho a rehusarte a tener relaciones sexuales con tu esposo enfermo [o sano] o por represalias de tu jefe en el trabajo.
- Tienes derecho a que tus registros médicos confidenciales no sean divulgados a los hombres de tu familia.
- Tienes derecho a leer los libros que desees.
- Tienes derecho a escoger ser madre o no, cuando tú quieras y no según los dictados de un esposo o un violador.
- Tienes derecho a esperar vivir hasta los 80 años [o más] en vez de morir entre los 20 y 30 a causa de embarazos ilimitados.
- Tienes derecho a verte como una humana adulta plena, y no como una menor de edad que necesita ser controlada por un hombre.
- Tienes derecho a la participación y organización.
- Tienes derecho a un trabajo digno con un salario justo.
- Tienes derecho a la salud y sexualidad plena y a la libertad de decidir la maternidad.
- Tienes derecho a la igualdad y a no ser discriminada por ser indígena,soltera,casada,viuda,madre soltera,adulta mayor,etc.
- Tienes derecho a la educación.
- Tienes derecho a ser bien atendida en servicios de salud.
- Todas tenemos derecho a ser respetadas por l@s demás.
- Todas tenemos derecho a tener necesidades y deseos que sean considerados tan importantes como los de l@s demás.
- Todas tenemos derecho a tener sentimientos de toda clase, por ejemplo de cansancio, alegría, abatimiento, ira, soledad, enojo, tristeza, molestia,etc. y a expresarlos de manera que no violen la dignidad y los derechos de los demás.
- Todas tenemos derecho a formarnos nuestras propias opiniones y a expresarlas libre y convenientemente, si nos parece oportuno.
- Tenemos derecho a no ser violentadas emocional, verbal, física, económica y sexualmente.
- Tenemos derecho a no querer mantener económicamente a un hombre que no quiere trabajar a cambio de amor o por miedo a estar solas.
- Tenemos derecho a buscar una relación de pareja donde compartir responsabilidades sea satisfactorio.
- Tenemos derecho a no ser machistas en nuestras relaciones de pareja.
- A considerarnos feministas sin machismos arcáicos.
- A no ser discriminadas por ser honestas y pensantes.
Los derechos sexuales y reproductivos han sido reconocidos en las constituciones y normas legales de los países latinoamericanos en las que esta incluido México y son un cumplimiento obligatorio.
- Tenemos derecho al acceso a la anticoncepción de emergencia como un derecho sexual y reproductivo.
- Tenemos derecho a la salud física y mental que comprende el derecho a la salud sexual y reproductiva, incluyendo información sobre salud.
- Derecho a decidir tener hijos o no y en que momento.
- Derecho a fundar una familia y a la igualdad en ella, que incluye el derecho a tomar decisiones libres de discriminación, coacción y violencia en cuestiones relacionada con la vida familiar y reproductiva.
- Derecho a la libertad de pensamiento y de religión, que implica tomar decisiones bien informadas sin imposición de ningún credo religioso.
- Derecho a la igualdad de sexo y género.
- Derecho al fortalecimiento de la autoestima, la autovaloración y la autonomía para lograr la toma de decisiones adecuadas en torno a la sexualidad.
- Derecho a recibir información clara, oportuna y científica acerca de la sexualidad.
- A recibir un trato justo y respetuoso de las autoridades.
- A recibir protección ante la amenaza o la violación de los derechos fundamentales, sexuales y reproductivos.
Estoy segura que algunas personas se van a preguntar ¿y donde están los derechos de los hombres? Pero ese seria otro tema aparte.
Estos son nuestros derechos y se pueden ejercer si tú quieres y tienes valor para vivir con dignidad. ¿Te atreves?

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