lunes, 13 de octubre de 2008

De discriminaciones reales

¿Qué es discriminación?

La Discriminación es una práctica de rechazo hacia las personas. Si promueves el odio, la violencia, la burla, la difamación, la homofobia o la exclusión, estás discriminando. La cultura de la discriminación en nuestro país tiene raíces muy profundas que todos los días se practican entre las personas.


Por mencionar algunos sectores de la población estos son quienes la reciben:
mujeres y hombres, personas con capacidades diferentes, personas mayores, los niños y las niñas, trabajadoras y trabajadores sexuales, las y los homosexuales, la población indígena, las y los jóvenes, empleados-as, personas que viven con VIH, etc. Son diversos los sectores poblacionales que en cualquier contexto conoce este tipo de conducta entre algunas personas, pero afortunadamente no todas discriminan.

La discriminación también es considerada una forma de violencia que en muchos de los casos ha sido tolerada por la mayoría de las personas. Lamentablemente en nuestra cultura tan diversa, no podemos decir que hay conocimiento de esta práctica porque no se habla sobre ella o porque la estructura social de tipo machista la lleva incluida e impuesta, acompañada de una doble moral que se practica con mucha facilidad y habilidad, considerada como un estilo de vida.

¿Alguna vez te has preguntado? ¿Cómo recibimos la discriminación los hombres-solteros, casados, divorciados con hijos- y las mujeres?-solteras, casadas, divorciadas, viudas, madres solteras-.

Me interesó abordar este tema, por situaciones en las que se pueden encontrar los prejuicios de las personas, las formas de sus vidas, tristes o alegres, con frustraciones, con dolores, pero al fin conductas humanas que existen, sobreviven y son reales.

Entre la población, encontramos el de las mujeres solas- y me refiero a las que hoy han adquirido su independencia económica, profesionistas, con criterio propio, solteras sin pareja, sin hijos, decididas y seguras de si mismas y que viven satisfechas y a gusto con lo que tienen- me parece importante mencionar que al ser una minoría, cada quien tiene sus percepciones en cuanto a su condición social de ser discriminada, así como también los hombres solos.

Describir el tipo de situaciones y pensamientos que se generan en el colectivo social de las grandes masas, me pareció interesante para abordar en este espacio, por la variedad y en común experimentadas y que pueden ser mas desventajosas para las mujeres que para los hombres y no lo digo por hacer una comparación con nosotras, sino por hacer evidentes las limitaciones de las mismas donde la discriminación que se practica a veces hasta los aventaja más a ellos.

Es muy determinante en la sociedad mexicana, que las mujeres que estamos solas sin pareja parecemos “raras” por estar fuera de un rol tradicional que se nos atribuye desde antes de nacer, algunos de los prejuicios determinantes contra nosotras son los siguientes:

Se dice o se asume que;

Nuestra realización personal puede ser solo cuando “logramos casarnos” y retener a un hombre en casa y aguantar-no incluyo a todas-. Aun cuando estamos viviendo el siglo XXI y las mujeres hayan adquirido otros roles como el de profesionistas o independientes en lo económico sin depender de un hombre, este esquema persiste, ¿y para cuando el novio? si tienes novio, ¿para cuando la boda?

Cuando nos convertimos en madres- y muchas así lo aceptan- para quedar bien ante los demás, aunque no lo haya decidido por si misma, pero sabe aguantar y cumplir su rol no importa si llega a maltratar a sus hijos y lo justifique por alguna frustración, se hace porque “así debe ser”.

Tenemos que ser “buenas pilares de la familia” o sea que todo es responsabilidad de nosotras por ser el sexo al que le corresponde fomentar la “armonía familiar” aunque no se quiera incluir el hombre por simple responsabilidad y por asumir que solo es un “proveedor” y a veces hasta un hijo mas de la familia que recibe atenciones, y no el que puede asumir también el rol de una pareja o compañero que apoya en las labores del hogar o el de un padre que ayuda al cuidado de los hijos. Afortunadamente, en las nuevas generaciones ya se ven algunos-pocos- varones colaborar en esta parte.

Tenemos que “ser pacientes y aguantar”, ”agradar”, ”aceptar” “silenciarnos”, “olvidarnos de nosotras mismas”, ”conformarnos,"sonreir",”no tener deseos”, ”necesidades ni proyectos sino es en función de otros” aunque la violencia doméstica se presente en el matrimonio “para toda la vida, hasta que la muerte nos separe “ y esto se da por hecho en ambos sexos en una cultura machista donde el criterio de un hombre tiene mas valor que el de una mujer, pues cuando ella es “desobediente “esta mal y todos buscan controlarla para que “siente cabeza”, lo que no es igual para ellos, pues casados o no hacen lo mismo y con toda libertad de “superioridad”.

Si estamos jóvenes y solas, sin pareja o no estar casadas a determinada edad-aun siendo heterosexuales- y peor si decimos ser feministas, la duda de nuestra preferencia sexual es lo que el dominio público comenta, o sea esos pensamientos con variedad de prejuicios contra nosotras-que “a lo mejor es homosexual”, “por algo esta sola”, “algo tendrá que los hombres no la quieren pobrecita, por eso esta sola”, ”ha de ser por su carácter”,” ha de ser muy desobediente, por eso esta sola”, ”es que no ha de encontrar quien la controle y le haga sentar cabeza” “las mujeres deben ser santas y sagradas para el hombre” “si no es devota de una religión, lleva el chamuco dentro” y una serie mas de ideas que son parte de la discriminación que todas las mujeres sabemos que hay, pero que lamentablemente aceptan por el temor a ser ellas mismas sin que les importe el ”qué dirán” o por considerar a una “reputación social” como importante para que un hombre les de su lugar.

Si estamos solas y llevamos una vida social activa, se nos considera como “pobrecitas” necesitamos compañía, porque algo andamos buscando, o sea no más, “un hombre” como si todo el centro de nuestra vida girara en torno a la conquista de alguno que nos haga el favor de darnos un lugar ante los demás y muchos hombres dan por hecha esta situación.

Si estamos solas, hasta se nos da un trato de “niñas desobedientes que no saben de la vida” y “se nos tolera” una forma de negar que somos mujeres con derecho a elegir una vida propia “con o sin” un hombre al lado.

Algunas mujeres solas, por no “obedecer” y no ser “complacientes”, por no “decir si a todo” o por “no sonreir como estúpidas”,por no aceptar que “la suerte de la fea la bonita la desea” por no mostrar inseguridad ante decisiones, por mostrar libremente nuestros estados de humor, enojo, tristeza, alegría, racionalidad, criterio propio, molestia, por decir lo que no nos parece o algún desacuerdo, etc. no se nos deja de considerar “amargadas”, “rígidas”, “cerradas”, “desesperadas”, ”histéricas” o los hombres dicen generalmente en el colectivo “ya cásate”, sobre todo cuando no permitimos que se nos quiera "hacer un favor" -esperando correspondencia- o esperan que seamos “agradecidas” porque nos han “volteado a ver”. En cambio a ellos, se les niega que muestren la tristeza-mejor se emborrachan-o ser tiernos y sensibles con su pareja o hijos, y se les acepta que su agresividad se exprese hasta en forma muy extrema o hasta “nos responsabilizan de su humor” y aun así se les justifica “porque son hombres”, “porque así son” y algunos hasta se asumen como “animales” como una forma de vivir la masculinidad, “la hombría”.

Por el simple hecho de no tener un estatus de casada o “ser la señora de” se nos invisibiliza a las solteras y hasta se cree que cuando hablamos o tenemos carisma para desenvolvernos en el trabajo al socializar con hombres o cuando sabemos hacer una amistad -sin romances- con algunos varones solteros o casados, lo hacemos para llamar la atención, otra errónea visión y mito entre el dominio colectivo establecido.

Con la doble moral que se establece en el sistema machista, es hasta justificable que una mujer soltera pueda ser, como el colectivo las llama una ”amante” o “ser la otra” de los hombres casados, donde obviamente los beneficiados son ellos y nadie les critica , se les “perdona”, mientras sea “discreto” y “respete a la mujer que tiene en su casa con hijos, dándoles públicamente su lugar”. Algunas mujeres casadas también lo hacen, pero con otras habilidades y estilos no tan visibles.

Es mas justificable socialmente –desafortunadamente-que la mujer que soporta a un hombre violento en su contexto doméstico, sea considerada como una “victima heroica” por valorar su “aguante” porque si no, la religión la culpa de todo, que el que sea capaz de tomar la decisión de dejarlo por defender su dignidad o demandarlo por realizar un acto delictivo.

A ellos, también se les victimiza cuando no hay mujer que los comprenda o lo acepte como es-sea macho empedernido, violento, impaciente, agresor verbal, alcohólico, conflictivo, irresponsable, mantenido, mujeriego, infiel, doble moralista, etc. y a nosotras no se nos permite cuestionarles a ellos por sus conductas, porque eso es “ser una grosera” o “una agresiva” por “ser pensantes” y “faltar al respeto a su posición” y en cambio eso no es perdonable para nosotras.


En el caso de los hombres solos, solteros y jóvenes que también han buscado su realización personal sin dar tanta prioridad a buscar un estatus de casado también han recibido todo tipo de discriminación y se pueden describir las siguientes:

Si ellos se quieren casar, algunas mujeres presionan para que sea por la religión que profesan, avientan la casa por la ventana en gastos para hacer pública su boda, esperan una buena manutención, los controlan y manipulan, aunque tengan un trabajo profesional, pero es el rol exigido por ellas, ”el que sea un proveedor” y cuidador en lo económico y ante los demás, “sentirse visibles y reconocidas” al “ser la mujer de” fulano de tal.

Si ellos son independientes, autónomos para cocinar o realizar labores domésticas, ellas esperan que les de su lugar asumiendo la responsabilidad de todo lo que tiene que ver con la organización de la casa, porque ellos no saben de “cosas de mujeres”, me refiero a las que no piensan porque dan por hecho su situación de inferioridad ante ellos.

Algunos hombres ya aprendieron a mostrar su sensibilidad como –ternura, tristeza, lloran, etc.-y ellas insisten en reclamarles esas expresiones que no las consideran varoniles, “el que ayuda a su mujer es mandilón”, “es un débil”,” le falta carácter y hombría para responderle a una mujer” y hasta con un padre tienen que enfrentar estas formas de discriminación.

Los hombres solteros y solos también son de “dudosa preferencia sexual” y si es autónomo y se acostumbra a realizar labores de la casa sin depender de una mujer o ayudar a su madre, esta “mal ubicado” y “por eso no lo han de querer las mujeres” pues “¿que tipo de hombría es esa?” es mas fácil que sea vanagloriado por tratar “caballerosamente” a una mujer como “niña” – o sea que la cuide, que la mime, que dependa de el, que la lleve de compras, etc.- para que lo respeten.

Si es un hombre que se niega a ser mujeriego o infiel por ser firme en lo que quiere, creyendo que la frase “a quien le dan pan que llore” lo hace mas varonil, entonces es o puede ser gay de closet, que “ya saldrá algún día de esa condición” “¿que no sabe aprovechar las circunstancias?”. Si éste se atreve a tener una relación con una mujer que le lleve una diferencia de 10 años o mas, las criticas son excesivas para ella, en cambio un hombre de edad mayor si puede relacionarse en pareja con chicas muy menores y no pasa nada!, se le perdona porque cumple el papel de “cuidador por la experiencia que tiene”.

El hombre que no se viste con ropa tradicionalmente –traje formal, playeras o pantalones linealmente combinados, etc.-permitida a ellos, “esta loco” “desubicado” y “ya es un adulto y no sabe lo que quiere”, ”es un guarro”,” es un vago” según el dominio público.Si eres mujer observa las miradas misóginas de tus congéneras,que la mayoria de las veces refleja su incapacidad de "decidir para si mismas".

El hombre que cuestiona y esta en desacuerdo con la posición social y tradicional, que algunas mujeres todavía defienden-de ser manipuladoras, complacientes, pasivas, tolerantes a la agresión, machistas y calladas- es discriminado por sus mismos compañeros, en el trabajo, en el contexto social, etc. Por andar diciendo aberraciones que no van con lo tradicionalmente establecido y por no adaptarse a lo que todos dicen y hacen “así es la realidad y nadie hace nada ¿para qué piensas?”.

Existen toda una gama de creencias, mitos e ideas que la sociedad ha determinado y establecido como verdades o dogmas dentro de lo que es la discriminación y cada sector de población tiene sus variantes en cuanto a las formas en que se presenta, imaginen cuantas me faltaron para comentar.

¿Tú discriminas? ¿Te has sentido discriminado por ser un hombre solo y soltero? ¿Te han discriminado por ser un hombre casado que tiene “una amante”? ¿Te han discriminado por ser una mujer sola y soltera? ¿Te han discriminado por ser una mujer que se relaciona con casados? ¿te han discriminado por llevar una vida de doble moral?


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